lunes, 12 de septiembre de 2011
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sábado, 3 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
Rayuela III
¿Que sabes? ¿Que podes saber vos? Estas ahí en tu pieza, viviendo y cocinando y leyendo la enciclopedia autodidactica, y de noche vas al circo y entonces te parece que solamente estas ahí donde estas ¿Nunca te fijaste en los picaportes de las puertas, en los botones de metal, en los pedasitos de vidrio?
[... montones de cosas se van al quinto demonio, y de golpe el cielo se pone fabulosamente hermoso, las estrellas se meten en esa panera, uno podría pelarlas y comérselas, ese pato es propiamente el cisne de lohengrin, y detrás, detrás ... ]
Haber creído ver a la Maga era menos amargo que la certidumbre de que un deseo incontratable la había arrancado del fondo de eso que definía como subconsciencia y proyectando contra cualquiera de las mujeres a bordo. Hasta ese momento había creído que podía permitirse el lujo de recordar melancólicamente ciertas cosas, evocar a su hora y en la atmósfera adecuada determinadas historias, poniéndoles fin con la misma tranquilidad con que aplastaba el pucho en el cenicero.
[... montones de cosas se van al quinto demonio, y de golpe el cielo se pone fabulosamente hermoso, las estrellas se meten en esa panera, uno podría pelarlas y comérselas, ese pato es propiamente el cisne de lohengrin, y detrás, detrás ... ]
Haber creído ver a la Maga era menos amargo que la certidumbre de que un deseo incontratable la había arrancado del fondo de eso que definía como subconsciencia y proyectando contra cualquiera de las mujeres a bordo. Hasta ese momento había creído que podía permitirse el lujo de recordar melancólicamente ciertas cosas, evocar a su hora y en la atmósfera adecuada determinadas historias, poniéndoles fin con la misma tranquilidad con que aplastaba el pucho en el cenicero.
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